2010/
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Pasajes Diseño/ Nº21

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together with Marc Morro
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Dicen que la tradición es un concepto muy amplio, con elementos extraordinariamente interesantes y otros que les incomodan terriblemente. Sí, les atrae la idea de la tradición, pero vista como un proceso moldeable y en continuo movimiento. A través de ella, y de la cultura popular, intentan desmontar toda una serie de clichés estúpidamente arraigados en la sociedad. Se echan las manos a la cabeza cuando hablan de la manera como la Unesco intenta preservar las tradiciones locales, un camino directo a la aniquilación, dicen. Y es que según ellos la preservación paraliza, la evolución desarrolla.

Son las 07.30 y suena el despertador. Después de un desayuno tranquilo y consistente, de esos a base de cereales, zumo, tostadas y café, cogen sus bicis hasta llegar a su pequeño estudio, situado en lo que algún día fue un antiguo hospital mental enmoquetado hasta los techos, en el que comparten su día a día con unos 40 diseñadores más. La ciudad es Eindhoven y ellos son Simone Farresin (1980) y Andrea Trimarchi (1983), más conocidos como Formafantasma. O lo que es lo mismo, dos adorables jóvenes italianos que se conocieron estudiando comunicación en la Universidad de Florencia y un buen día decidieron aplicar juntos a la White Dame en busca de nuevas experiencias.



De su estancia por la Academy destacan a dos de los grandes. El primero Gijs Bakker, por su vitalidad. La segunda, Li Edelkoort, ideóloga del diseño con la que a pesar de no tener la oportunidad de hablar demasiado, su presencia y sus puntos de vista son aún perceptibles en una Universidad en la que ya no está.

Como si trabajar fuera un proceso orgánico, no saben dónde empieza el uno y acaba el otro. Su nivel de comprensión y complicidad es tal que reconocen que les cuesta mucho trabajar con gente en el estudio, por aquello de que tiene la sensación que el otro no les entiende del todo. Con voz ponderada y seductora, confiesan sentirse unos afortunados por haber tenido la oportunidad de vivir y estudiar en dos países culturalmente tan diferentes y con ideas tan distantes sobre lo que debería ser el diseño. Dicen que esto les ha dado la oportunidad de comprender como las ideas y las creencias son relativas y van estrechamente relacionadas al contexto en el que han sido concebidas.

Con AUTHARKY, MOULDING TRADITION y BAKER nos habláis de culturas locales. Que medios conceptuales y comunicativos proponéis para entablar vínculos entre la cultura local y el contexto globalizado en el que vivimos?

Bueno, primero de todo deberíamos empezar pensando que todo lo que es local, puede ser entendido como global. A demás, pensamos que la forma más efectiva es trabajando como diseñadores locales para después proponer los resultados a través de ferias, blogs y revistas internacionales. Cuando trabajas con una artesanía tradicional muy arraigada al contexto, es importante no tener miedo a cambiar demasiado y saber huir de aquella idea preconcebida impuesta culturalmente. Los diseñadores, algunas veces, olvidan que una maquina y un hombre son diferentes y que la búsqueda de la perfección no debe ser un objetivo.
La artesanía popular debe dar un paso al frente y tener un rol mucho más importante y atractivo dentro de la sociedad, que no conformarse con el mero hecho de acabar produciendo souvenirs locales. La producción local y la artesanía son necesidades contemporáneas para el medio ambiente y para una nueva higiene psicología de la sosteniblidad, para acortar la distancia entre el trabajo y su resultado, es necesario re-conectar a la gente con su cultura.


A través del proyecto MOULDING TRADITION, formuláis la pregunta: ¿El rol de la artesanía es testificar y mantener el pasado vivo? Configuráis vuestro discurso a través de preguntas?

Nos gusta conseguir el equilibrio entre preguntas y respuestas. Les damos la misma importancia. En un objeto hay suficiente espacio para dar abordar ambas especulaciones acotando las respuestas a un nivel formal, material y técnico, y dejando las preguntas abiertas para el debate a un nivel más conceptual.


Photo: Luisa Zanzani


En la mayoría de vuestros proyectos, vemos un gran interés en la manera como comunicáis los objetos. De hecho, vuestro último proyecto Autharky que presentasteis en el Spazio Rossana Orlandi, es una instalación que narra la historia de como una sociedad puede auto producir bienes por si misma y de forma fácil a través de la naturaleza. Que importancia le dais a la manera de mostrar vuestra obra?

Intentamos trabajar utilizando distintas herramientas que nos permitan diseñar a otros niveles. Por ejemplo, en la instalación de Autharky quisimos contextualizar toda una serie de objetos con toda la investigación que habíamos hecho previamente con el material. Así que lo que hicimos fue dar un paso atrás releyendo todo el proceso conceptual para devolverlo a un plano más contemporáneo dónde más que enseñar el objeto, quisimos entender lo que el resultado final nos estaba contando.

Hacer lo que hicimos en el Spazio Rossana Orlandi fue un autentico lujo. Tener la oportunidad de ampliar nuestro propio trabajo y enfatizar otros aspectos que quizá habían quedado en un segundo plano fue muy enriquecedor. Nos gustaría poder seguir trabajando en este proyecto, desarrollando instalaciones dónde el concepto cambia dependiendo de los factores externos y el espacio.


MOULDING TRADITION, entre otras cosas, nos habla de la inmigración en el sud de Europa. Creéis que los objetos pueden ser una buena herramienta para construir un discurso ideológico con un fuerte componente social?

Es una característica casi implícita en el diseño a través de la cual el objeto consigue relacionarse con la sociedad formando así parte de un discurso político. La gente tiende a separarse del objeto sin llegar a una aproximación crítica. Lo que realmente importa es que, hables de lo que hables a través de un objeto, éste debe estar directamente ligado a él y a su función más primaria, sin que las especulaciones conceptuales, políticas o sociales concluyan en un objeto por el simple hecho de ser diseñador. Un objeto que habla pero no cumple su función no nos interesan.

Con BAKER, generasteis toda una serie de objetos a partir de un nuevo bio-material compuesto con el 70% harina, 20% residuos agrícolas y el 10% piedra caliza. Os interesa la investigación más tecnológica de nuevos materiales ecofriendly o sencillamente la investigación de este nuevo material era el transmisor de un concepto que va mucho más allá del material?

Exacto! Todo el mundo resalta el aspecto sostenible del proyecto, y por supuesto esto es uno de los valores principales de Baker, pero para nosotros lo que realmente es importante en este proyecto es lo que intentamos mostrar en la instalación Autharky. De hecho, ya sólo con el título de la instalación, quisimos subrayar los aspectos específicos del proyecto que van mucho más allá de la investigación con el propio material.




En los últimos años, han aparecido diseñadores de objeto que le da mucha más importancia al proceso que al resultado final de la pieza. Os sentís identificados con estos movimientos o para vosotros el final es más importante que el proceso?

Para Formafantasma el proceso es tan importante como el resultado final. Como diseñadores de objetos necesitamos encontrar el equilibrio entre el proceso y su final. Pero sin duda, estas manifestaciones recientes demuestran la necesidad de los usuarios de comprometerse más con los objetos llegando a formar parte consciente de la producción. Probablemente, los usuarios y los productores, en un futuro, serán la misma persona. De hecho, a otro nivel, en el mundo de la música ya están apareciendo nuevos modelos de negocio dónde algunos grupos invitan a sus seguidores a invertir en las producciones finales de sus álbumes. El “producto” que estás comprando es el proceso, no el resultado final.

SET IN CONCRETE es una oda a la densidad. Por qué creéis que en la era de la ligereza y la miniaturización, los objetos cotidianos necesitan volver a reivindicarse a través de su volumen?

Este proyecto fue un encargo de Droog Design para la exposición a Touch of Green (2008) en la que se investigaba acerca la sostenibilidad de los productos. Con Set in Concrete, lo que intentamos fue hablar de la simplificación de las acciones y la necesidad de devolver la responsabilidad al usuario. Lo que hicimos fue atrapar en un pedestal de hormigón una serie de piezas de una empresa de cerámica muy tradicional en holanda, desaparecida después de 60 años de actividad. El hormigón y la porcelana se destacaban recíprocamente mediante la creación de una imagen ambigua de contrastes. Una vez más, no intentamos generar respuestas, sino crear dudas y preguntas. Con el paso del tiempo, nos hemos dado cuenta que este proyecto tiene un fuerte carácter distópico, muy influenciado por el clima pre-recesión económica que vivíamos en 2008.

Con éste proyecto entráis a formar parte de la colección de Droog Design. Con AUTHARKY, exponéis en el Spazio Galeria Rossana Orlandi. No está nada mal para empezar...




Bueno, la verdad es que no podríamos haber soñado con nada mejor para empezar nuestra carrera como diseñadores! El equipo de Droog es increíble. Gente muy comprometida con el diseño y el lanzamiento de jóvenes talentos. Des de sus inicios llevan demostrando que, más allá de una empresa de diseño, son un laboratorio de investigación.
En cuanto a Rossana... es una auténtica fuerza de la naturaleza. Es elegante y mágica cómo todo lo que envuelve su galería. Ha sido un auténtico placer estar allí y conocer a la gente tan maravillosa que trabaja con ella. A veces, mirando a Rossana des de lejos, teníamos la sensación que era un personaje salido de una de las películas de Hayao Miyazak!


Con COLONNA y SET IN CONCRETE investigáis acerca el concepto del lujo. Cual es vuestro punto de vista sobre la relación entre el sujeto, el objeto y el lujo?


Sin duda, el lujo es un tema realmente interesante pero, sin embargo, es realmente difícil definir concretamente lo que significa. El lujo, en términos de producto, no puede limitarse a ser una simple etiqueta añadida a un bolso fabricado en un país que utiliza mano de obra barata. Todos sabemos lo que debería ser, los valores que lo componen y que des de pequeños hemos aprendido culturalmente. Valores que van estrechamente ligados, no sólo a la cualidad formal de la pieza, sino también a todo el desarrollo que se extiende a lo largo de todo el proceso que permite a un objeto llegar a existir. Este es nuestro auténtico lujo.




Vuestros objetos van mucho más allá de un gesto puramente estético. Escondida, hay siempre una reflexión vital detrás de cada proyecto que sale de vuestro estudio. A través de recuperar las tradiciones, la historia, la esencia primaria o los orígenes de cada objeto, destaca vuestro interés por analizar la propia raíz cultural de la sociedad. ¿Qué importancia tiene el valor cultural del objeto?

Para nosotros, el cultural, visto des de un punto de vista sociológico, es el valor más importante del objeto. Los objetos son importantes, pero existen mucho más allá de su función principal. Generando nuevas visiones de un mismo objeto, tenemos la oportunidad de proyectarnos como seres humanos. Si fuera por razones funcionales, seria estúpido continuar diseñando más sillas. Pero dentro de cada nueva silla hay escondido el deseo y la lucha permanente del ser humano por intentar comprender el mundo en el que vive y así, continuar proponiendo nuevos futuros...